Osamu Tezuka es, sin duda, una de las figuras más influyentes en la historia del manga y el anime. Conocido como el "Dios del Manga" y el "Padre del Anime", su legado ha trascendido décadas y sigue marcando el rumbo de la industria. Su estilo narrativo, el dinamismo de sus paneles y sus icónicos personajes de ojos grandes son la base de lo que hoy entendemos como el anime moderno.
Obras como Astro Boy no solo revolucionaron la animación japonesa, sino que también introdujeron temas profundos como la ética de la inteligencia artificial, la guerra y la discriminación en una época donde apenas comenzaban a debatirse en la cultura popular.
Por eso, cuando su hijo, Makoto Tezuka, anunció su intención de utilizar inteligencia artificial para recrear el arte de su padre, la comunidad del anime y el manga se dividió de inmediato. Algunos lo ven como un tributo legítimo, mientras que otros lo consideran una traición a la esencia artesanal del trabajo de Tezuka.

El plan de Makoto Tezuka
Durante el tercer Festival Internacional de Cine de Animación de Niigata, Makoto Tezuka participó en el simposio El futuro de la expresión animada impulsada por IA, donde reveló que lleva cinco años trabajando en la aplicación de inteligencia artificial para recrear el estilo de dibujo de su padre. Según explicó, su intención es entrenar algoritmos que aprendan los trazos y matices del manga de Osamu Tezuka para producir animaciones que se asemejen lo más posible a sus creaciones originales.
"Creo que la reproducción de los dibujos del autor original es un eje de evaluación muy importante en el anime, y al permitir que la IA aprenda el manga original y reproduzca los dibujos en el anime, es posible captar hasta los matices más sutiles y acercarse al original. Será una obra creativa que encantará al público". declaró Makoto.
Sin embargo, reconoció que la tecnología aún está en una fase incipiente:
"Lo que puedo decir con certeza es que se puede hacer animación con los trazos de Osamu Tezuka. Sin embargo, todavía no es posible añadirle una dirección".

Makoto Tezuka, quien posee una participación en Tezuka Productions y ha trabajado en adaptaciones de las obras de su padre como Barbara y Hakuchi: The Innocent, asegura que su intención no es reemplazar el arte humano, sino preservar y expandir el legado de Tezuka a través de nuevas tecnologías.
La IA en el arte: un debate inevitable
A pesar de la intención de Makoto Tezuka, la comunidad artística y los seguidores de su padre no tardaron en reaccionar con críticas. La animación y el manga, disciplinas que han sido históricamente apreciadas por su trabajo manual y la expresión artística de los creadores, se enfrentan a una era en la que la inteligencia artificial amenaza con desdibujar la línea entre la creatividad humana y la automatización.
Para muchos, el uso de IA en el arte plantea preocupaciones éticas sobre el crédito y la autoría. ¿Puede una máquina realmente capturar la esencia de un artista? ¿Es correcto que un software produzca contenido en el estilo de un creador fallecido? En el caso de Osamu Tezuka, cuya obra estuvo marcada por la exploración del alma humana, el uso de inteligencia artificial para replicar su legado parece una ironía cruel.

Otros argumentan que este proyecto no es diferente a la restauración de pinturas clásicas o a la animación de personajes icónicos con nuevas técnicas digitales. Para ellos, la IA es simplemente una herramienta más en la evolución del medio, capaz de ayudar a mantener vivo el arte de Osamu Tezuka para las futuras generaciones.
Aunque es imposible saber con certeza qué pensaría Osamu Tezuka sobre el uso de inteligencia artificial en su obra, podemos tener una noción basándonos en su visión del futuro. Tezuka siempre mostró interés por la tecnología y su impacto en la sociedad. En Astro Boy, por ejemplo, exploró las complejidades de la relación entre humanos y robots, planteando preguntas filosóficas que siguen vigentes hoy.
Sin embargo, también fue un defensor del arte como una expresión profundamente humana. En su trabajo, se percibe una calidez y un nivel de detalle que difícilmente puede ser replicado por una máquina. Su enfoque era personal, casi artesanal, y el hecho de que su hijo intente revivir su legado a través de la IA genera un choque evidente entre tradición y modernidad.

Lo cierto es que debate sobre el uso de la inteligencia artificial en el arte apenas comienza. Los ejemplos sobre el uso de inteligencia artificial en diferentes disciplinas artísiticas cada vez son más recurrentes, tal y como ocurrió con la tendencia de Studio Ghibli y OpenAI justo esta semana.
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